Diferencia entre revisiones de «Carta de los Mahatmas No. 101»
Sin resumen de edición |
Sin resumen de edición |
||
| Línea 139: | Línea 139: | ||
* '''la paja extranjera''' probablemente se refiere a la metáfora bíblica "separar el trigo de la paja", en la que la paja es la porción no comestible e inútil del grano de trigo. | * '''la paja extranjera''' probablemente se refiere a la metáfora bíblica "separar el trigo de la paja", en la que la paja es la porción no comestible e inútil del grano de trigo. | ||
{{raw:en:Col-end}} | |||
==Página 6== | |||
{{raw:en:Col-begin|width=98%}} | |||
{{raw:en:Col-break|width=55%}} | |||
presidencia de la [[ST]] británica expresa su creencia —más aún, lo señala como un hecho innegable— de que antes de la aparición de "El camino perfecto" nadie "sabía lo que realmente sostenía la escuela oriental sobre la [[Reencarnación]]"; y agrega que "al ver cuánto se ha dicho en ese libro los adeptos se apresuran a develar sus propios tesoros, "hasta ahora distribuidos a cuentagotas con tanta reticencia" (como dice [[AOH|H.X.]])". El [[C. C. Massey|Sr. Massey]], entonces da en respuesta una adhesión total a esta teoría, y emerge con un ingenioso cumplido a la dama que no desacreditaría a un plenipotenciario. "Probablemente", dice él, "(los | |||
{{raw:en:Col-break|width=3%}} | |||
{{raw:en:Col-break|width=15%}} | |||
[http://www.theosophy.wiki/mywiki/images/ML/101-6_6846.jpg http://www.theosophy.wiki/mywiki/images/ML/101-6_6846_thm.jpg] | |||
{{raw:en:Col-break|width=30%}} | |||
'''NOTAS''': | |||
* | |||
{{raw:en:Col-end}} | {{raw:en:Col-end}} | ||
Revisión del 13:55 11 sep 2025
|
Esta es la Carta N.° 101 en Las Cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett, 4.ª edición cronológica (en inglés). Corresponde a la Carta N.° 57 en la numeración de Barker. Ver a continuación contexto y antecedentes.
|
| ||||||||||||||||||||||||||
Página 1 - traducción, imagen y notas
|
Mi estimado amigo: Voy a tratar un tema que he evitado deliberadamente durante varios meses, hasta disponer de pruebas que parecieran concluyentes incluso ante sus ojos. No pensamos —como usted sabe— siempre de la misma manera; ni lo que para nosotros es: un HECHO, tiene algún peso en su opinión a menos que viole de alguna manera los métodos occidentales de juzgarlo. Pero ahora ha llegado el momento para nosotros, de intentar que usted, al menos, nos entienda mejor de lo que hasta ahora hemos sido incluso por algunos de los mejores y más serios entre los teósofos occidentales, como C. C. Massey. Y aunque yo sería el último hombre vivo en procurar
|
|
Página 2
|
hacer que usted siga mi estela como su "profeta" e "inspirador", sin embargo, sentiría un verdadero pesar si alguna vez me considerara como una "paradoja moral", teniendo que soportarme como culpable de una falsa asunción de poderes que nunca tuve, o, de mal uso de ellos para proteger objetos indignos y, como personas indignas. La carta del Sr. Massey le explica lo que quiero decir; lo que a él le parece una prueba concluyente y una evidencia irrefutable, no es para mí, que conozco toda la verdad, ninguna de las dos cosas. En este último día del año 1882, el nombre de él ocupa el tercer lugar en la lista de fracasos, — algo (me apresuro a decir por temor a un nuevo malentendido) que no tiene nada que ver con el actual |
|
Página 3
|
acuerdo acerca de la nueva Rama propuesta en Londres, sin embargo todo que ver con su progreso personal. Lo lamento profundamente, pero no tengo derecho a vincularme tan estrechamente con ninguna persona o personas por lazos de afinidad y estima personal de manera que mis movimientos queden paralizados, y yo, sea incapaz de guiar al resto hacia algo más grande y noble que su fe actual. Por lo tanto, elijo dejarlo a él con sus errores actuales. El significado conciso de esto es el siguiente: el Sr. Massey está lidiando con conceptos erróneos muy extraños y (literalmente) "sueña sueños", aunque no es un médium, como el amigo de él, el Sr. S. Moses. A pesar de esto él es más noble, el más puro, en resumen, uno de los mejores hombres que conozco, aunque ocasionalmente confía demasiado en las direcciones equivocadas. Pero carece
|
|
Página 4
|
por completo de: intuición correcta. Le vendrá a él más tarde, cuando ni H.P.B. ni Olcott estén allí. Hasta entonces, recuerde y dígale: no exigimos lealtad, reconocimiento (ya sea público o privado) ni tendremos nada que ver ni decir a la Rama británica, excepto a través de usted. Cuatro europeos fueron puestos en probación hace doce meses; de los cuatro, solo uno, usted, fue considerado digno de nuestra confianza. Este año serán las Sociedades en lugar de los individuos las que serán probadas. El resultado dependerá del trabajo colectivo de estas, y el Sr. Massey se equivoca cuando espera que yo esté preparado para unirme a la multitud abigarrada de "inspiradores" de la Sra. K. Que permanezcan bajo sus máscaras de San Juan
|
|
Página 5
|
el Bautistas y como aristócratas bíblicos. Siempre que estos últimos enseñen nuestras doctrinas, por mezcladas que estén con la paja extranjera, habremos alcanzado un objetivo valioso. C.C.M. quiere luz, es bienvenido a ella, a través de usted. Dado que es todo lo que él quiere, ¿qué importa si considera al "portador de la luz" que le entrega su antorcha a usted, como un hombre de manos limpias o sucias, siempre que la luz misma no se vea afectada por ello? Solo permítame hacerle una advertencia. Un asunto ahora tan trivial que parece tan solo la expresión inocente de la vanidad femenina puede, a menos que se corrija de inmediato, producir consecuencias muy dañinas. En una carta de la Sra. K. al Sr. Massey aceptando condicionalmente la
|
|
Página 6
|
presidencia de la ST británica expresa su creencia —más aún, lo señala como un hecho innegable— de que antes de la aparición de "El camino perfecto" nadie "sabía lo que realmente sostenía la escuela oriental sobre la Reencarnación"; y agrega que "al ver cuánto se ha dicho en ese libro los adeptos se apresuran a develar sus propios tesoros, "hasta ahora distribuidos a cuentagotas con tanta reticencia" (como dice H.X.)". El Sr. Massey, entonces da en respuesta una adhesión total a esta teoría, y emerge con un ingenioso cumplido a la dama que no desacreditaría a un plenipotenciario. "Probablemente", dice él, "(los
|
|






