Diferencia entre revisiones de «Registros Akásicos»

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== Plano Mental ==
== Plano Mental ==


Como [[Helena Petrovna Blavatsky|Mme. Blavatsky]] dicho en la cita anterior, la percepción directa tiene lugar en el plano manásico o mental, que es el plano de [[Ākāśa|akasha]]. Es en este plano espiritual donde se puede percibir la verdad detrás de las apariencias. El teósofo [[Geoffrey Farthing]] escribe:
Como [[Helena Petrovna Blavatsky|Mme. Blavatsky]] dicho en la cita anterior, la percepción directa tiene lugar en el plano manásico o mental, que es el plano de [[Ākāśa|akasha]]. Es en este plano espiritual donde se puede percibir la verdad detrás de las apariencias. El teósofo Geoffrey Farthing escribe:


<blockquote>Los planos superiores de Akasa se refieren a la [[Triada# Triada Humana|triada espiritual]] del hombre, [superior] [[Ego]]. De este modo se puede considerar al Ego como omnisciente. Tiene acceso, en el Akasa, al noumena de todos los fenómenos. Esta es propiamente la visión de los registros Akáshicos de los que oímos hablar. A menudo, sin embargo, esta expresión se utiliza para describir lo que es realmente [[Psiquismo|visión psíquica]], clarividencia personal, en la [[Luz Astral]]. Esto está lejos de la omnisciencia egoica, una diferencia importante que conviene señalar. Sólo un [[Iniciado|iniciado]] elevado puede ver los niveles espirituales de Akasa.<ref>Geoffrey Farthing, ''Exploring the Great Beyond''</ref></blockquote>
<blockquote>Los planos superiores de Akasa se refieren a la [[Triada# Triada Humana|triada espiritual]] del hombre, [superior] [[Ego]]. De este modo se puede considerar al Ego como omnisciente. Tiene acceso, en el Akasa, al noumena de todos los fenómenos. Esta es propiamente la visión de los registros Akáshicos de los que oímos hablar. A menudo, sin embargo, esta expresión se utiliza para describir lo que es realmente [[Psiquismo|visión psíquica]], clarividencia personal, en la [[Luz Astral]]. Esto está lejos de la omnisciencia egoica, una diferencia importante que conviene señalar. Sólo un [[Iniciado|iniciado]] elevado puede ver los niveles espirituales de Akasa.<ref>Geoffrey Farthing, ''Exploring the Great Beyond''</ref></blockquote>

Revisión del 19:07 8 dic 2023

Los Registros Akáshicos (del Sánskrito ākāśa, "cielo", "espacio", o 'éter') se describen algunas veces como la "memoria de la naturaleza". La materia sutil que compone los diferentes planos del cosmos tiene la habilidad de recibir y registrar las "impresiones" de todo lo que sucede en los planos terrestres. Estos registros, que pueden ser vistos por algunos clatividentes, existen en muchos planos. Los registros en el plano astral (o luz astral) se dice que son fragmentarios y poco confiables. Se dice que los conservados en el plano mental, aunque de más difícil acceso, son exactos. Estos últimos son los verdaderos registros "akáshicos".

Los Registros akáshicos fueron primero mencionados en 1881, en el libro de Col. Olcott El Catecismo Budista. Allí, el habla acerca de "una permanencia de los registros en el Akasha, y la capacidad potencial de un hombre de leer el mismo cuando ha desarrollado la etapa de la verdadera iluminación."

Un ejemplo de esta habilidad puede ser encontrada en una de las cartas de Mahatma K.H. Refiriéndose a una acusación recibida de plagiado del Maestro, explicó lo siguiente a A. P. Sinnett:

Tengo la costumbre de citar a menudo, menos las comillas (del laberinto de lo que obtengo en los innumerables folios de nuestras bibliotecas akásicas, por así decirlo), con los ojos cerrados. A veces puedo dar pensamientos que verán la luz años después; en otras ocasiones, lo que un orador, un Cicerón, pudo haber pronunciado mucho antes, y en otras, lo que no sólo fue pronunciado por labios modernos sino que ya estaba escrito o impreso, como en el Caso Kiddle .[1]

Formación de los registros

Principios y Planos de acuerdo a H. P. Blavatsky

Clarividente C. W. Leadbeater explicó que "Indudablemente, todo objeto emite radiaciones en todas direcciones, y es precisamente de esta manera. . . que los registros akásicos parecen estar formados.[2]

El término "akasha" se usa en la literatura Teosófica para referirse a la materia del tercer plano (contando desde el tipo más denso al más sutil). En nuestra Tierra, corresponde con el plano mental o manásico.

Aunque hablamos de estos registros como si estuvieran en el akasha, el teósofo C. W. Leadbeater explicó que en realidad se forman "en planos mucho más allá de cualquiera que podamos conocer en la actualidad".[3] los verdaderos registros no están dentro de los planos terrestres, sino que en los macrocosmicos:

Lo que suceda dentro de nuestro sistema sucede absolutamente dentro de la consciencia de su Logos, y así vemos de inmediato que los verdaderos registros deben ser Su memoria; y además, es obvio que en cualquier plano que exista esa memoria maravillosa, no puede dejar de estar muy por encima de todo lo que conocemos y, en consecuencia, cualquier registro que podamos leer debe ser sólo un reflejo de ese gran hecho dominante, reflejado en los medios más densos de los planos inferiores.[4]

En consecuencia, un clarividente ve los reflejos de los verdaderos registros en la materia mental o en la luz astral. Nuevamente, en las palabras de C. W. Leadbeater:

La palabra ["registro akásico"] es en verdad algo inapropiado, porque aunque los registros se leen indudablemente desde el âkâsha, o materia del plano mental, no es a él a quien realmente pertenecen. Aún peor es el título alternativo, "registros de la luz astral", que a veces se ha empleado, porque estos registros se encuentran mucho más allá del plano astral, y todo lo que se puede obtener en él son sólo vislumbres intermitentes de una especie de doble reflejo de la luz astral de ellos, como se explicará a continuación.[5]

Plano Astral

Cuando una persona desarrolla clarividencia el plano que se abre a su percepción es el que está inmediatamente "por encima" del físico: el plano astral (también llamado luz astral). H. P. Blavatsky explicó que en este plano podemos encontrar un registro de todo lo sucedido en el pasado:

Según la enseñanza de Ocultismo la luz astral es. . . el registrador de cada pensamiento; el espejo universal que refleja cada evento y pensamiento como cada ser y cosa, animado o inanimado. Lo llamamos el gran Mar de la Ilusión, Maya.[6]

Como se puede ver en la cita, Mme. Blavatsky considera la luz astral como ilusoria. En sus escritos advierte que "a menos que el Clarividente o Vidente pueda ir más allá de este plano de ilusión, nunca podrá ver la Verdad, sino que se ahogará en un océano de autoengaño y alucinaciones.[7]

Clarividente C. W. Leadbeater explicó por qué los registros vistos en este plano no son confiables. El escribió:

En el plano astral es inmediatamente evidente. . . que lo que estamos tratando es sólo el reflejo de un reflejo, y extremadamente imperfecto, porque los registros a los que se puede llegar allí son extremadamente fragmentarios y, a menudo, gravemente distorsionados. Sabemos que universalmente se utiliza el agua como símbolo de la luz astral, y en este caso particular es notablemente apropiado. Desde la superficie del agua tranquila podemos obtener un reflejo claro de los objetos circundantes, como si fuera un espejo; pero en el mejor de los casos es sólo un reflejo, una representación en dos dimensiones de objetos tridimensionales y, por tanto, que difiere en todas sus cualidades, excepto el color, de aquello que representa; y además de esto, siempre es al revés.


Pero dejamos que el viento agite la superficie del agua y ¿qué encontramos entonces? Un reflejo todavía, ciertamente, pero tan fragmentado y distorsionado que resulta completamente inútil o incluso engañoso como guía para la forma y apariencia real de los objetos reflejados. Aquí y allá, por un momento, podríamos obtener un reflejo claro de alguna parte diminuta de la escena: de una sola hoja de un árbol, por ejemplo; pero se necesitaría mucho trabajo y un conocimiento considerable de las leyes naturales para construir algo parecido a una concepción verdadera del objeto reflejado reuniendo incluso un gran número de fragmentos aislados de una imagen del mismo.

Ahora bien, en el plano astral nunca podremos tener nada que se acerque a lo que hemos imaginado como una superficie inmóvil, sino que, por el contrario, siempre tenemos que tratar con alguien en movimiento rápido y desconcertante; Juzgue, por lo tanto, cuán poco podemos depender de obtener un reflejo claro y definido. Así, un clarividente que posee sólo la facultad de visión astral nunca puede confiar en que ninguna imagen del pasado que se le presente sea exacta y perfecta; aquí y allá alguna parte puede ser así, pero no tiene medios para saber cuál es.[8]

Por esta y otras razones, a menos que una persona esté especialmente capacitada para el propósito, no es posible leer con precisión en este plano. En las palabras de Mme. Blavatsky:

Ver en la luz astral no se realiza a través de Manas, sino a través de los sentidos [psíquicos] y, por tanto, tiene que ver enteramente con la percepción sensorial trasladada a un plano diferente de éste, pero más ilusorio. El perceptor o juez final de la percepción está en Manas, en el Sí mismo; y por lo tanto el tribunal final se ve empañado por la percepción astral si uno no está lo suficientemente entrenado o iniciado como para conocer la diferencia y ser capaz de distinguir lo verdadero de lo falso.[9]

Plano Mental

Como Mme. Blavatsky dicho en la cita anterior, la percepción directa tiene lugar en el plano manásico o mental, que es el plano de akasha. Es en este plano espiritual donde se puede percibir la verdad detrás de las apariencias. El teósofo Geoffrey Farthing escribe:

Los planos superiores de Akasa se refieren a la triada espiritual del hombre, [superior] Ego. De este modo se puede considerar al Ego como omnisciente. Tiene acceso, en el Akasa, al noumena de todos los fenómenos. Esta es propiamente la visión de los registros Akáshicos de los que oímos hablar. A menudo, sin embargo, esta expresión se utiliza para describir lo que es realmente visión psíquica, clarividencia personal, en la Luz Astral. Esto está lejos de la omnisciencia egoica, una diferencia importante que conviene señalar. Sólo un iniciado elevado puede ver los niveles espirituales de Akasa.[10]

Clarividente C. W. Leadbeater está de acuerdo con la idea de que sólo en este nivel se pueden leer los registros con precisión. Al hablar de las características generales del plano mental explicó:

No debemos dejar de mencionar el fondo siempre presente formado por los registros del pasado: la memoria de la naturaleza, la única historia realmente confiable del mundo. Si bien lo que tenemos en este plano aún no es el registro absoluto en sí mismo, sino simplemente un reflejo de algo aún más elevado, es en cualquier caso claro, preciso y continuo, diferenciándose en ello de la manifestación desconectada y espasmódica que es todo lo que lo representa. en el mundo astral. Por lo tanto, sólo cuando un clarividente posee la visión de este plano mental puede confiar en sus imágenes del pasado; e incluso entonces, a menos que tenga el poder de pasar con plena conciencia de ese plano al físico, tenemos que permitir la posibilidad de errores al recordar lo que ha visto.[11]

En este punto de evolución relativamente pocas personas están conscientes en el plano mental cuando el cuerpo está en trance o durmiendo. La capacidad de ser consciente en este plano mientras se permanece en estado de vigilia es aún más rara y no se puede lograr sin un entrenamiento sistemático guiado por aquellos que ya han desarrollado esta capacidad. Nuevamente, en palabras de C. W. Leadbeater:

Sin embargo, la lectura precisa de los registros, ya sean de las vidas pasadas propias o de los demás, no debe considerarse como un logro posible para cualquiera sin una cuidadosa formación previa. Como ya se ha observado, aunque ocasionalmente se puedan tener reflejos sobre el plano astral, es necesario tener el poder de utilizar el sentido mental antes de poder hacer una lectura confiable. De hecho, para minimizar la posibilidad de error, ese sentido debe estar plenamente a disposición del investigador mientras está despierto en el cuerpo físico; y para adquirir esa facultad se necesitan años de trabajo incesante y rígida autodisciplina.[12]

Plano Búdico

C. W. Leadbeater describió brevemente el hecho de ver estos registros en el plano búdico de la siguiente manera:

Gran interés se atribuye a la experiencia del clarividente con referencia a estos registros cuando se encuentra en el plano búdico, el más alto que su conciencia puede alcanzar incluso cuando está lejos del cuerpo físico hasta que alcanza el nivel de los [[Arhats].


Aquí el tiempo y el espacio ya no lo limitan; ya no necesita, como en el plano mental, pasar revista a una serie de acontecimientos, porque el pasado, el presente y el futuro están todos presentes simultáneamente para él, por insignificante que parezca aquí.[13]

Método

Dado que estos registros contienen todo el pasado de todo lo que sucedió, encontrar exactamente qué registro leer requiere un método determinado. El Psíquico no entrenado normalmente usa la Psicometría, lo que requiere la presencia de un objeto físico relacionado con ese registro. C. W. Leadbeater explicó:

¿Cómo es posible, en medio de la desconcertante confusión de estos registros del pasado, encontrar una imagen en particular cuando se la busca? De hecho, el clarividente Clarividencia no entrenado generalmente no puede hacerlo sin algún vínculo especial que lo ponga en sintonía con el tema requerido. La psicometría es un buen ejemplo, y es muy probable que nuestra memoria ordinaria sea en realidad sólo otra presentación de la misma idea. Parece como si hubiera una especie de apego o afinidad magnética entre cualquier partícula de materia y el registro que contiene su historia, una afinidad que le permite actuar como una especie de conductor entre ese registro y las facultades de cualquiera que pueda leerlo. .[14]

En el caso de un ocultista entrenado, puede usar el poder de su pensamiento para recordar la escena particular, o buscarla en los registros:

Incluso un clarividente entrenado necesita algún vínculo que le permita encontrar el registro de un evento del que no tiene conocimiento previo. Si, por ejemplo, quisiera observar el desembarco de Julio César en las costas de Inglaterra, hay varias maneras en que podría abordar el tema. Si hubiera visitado el lugar del suceso, la forma más sencilla probablemente sería recuperar la imagen de ese lugar y luego revisar sus registros hasta llegar al período deseado. Si no hubiera visto el lugar, podría retroceder en el tiempo hasta la fecha del acontecimiento y luego buscar en el Canal una flota de galeras romanas; o podría examinar los registros de la vida romana aproximadamente en ese período, donde no tendría dificultad en identificar a una figura tan prominente como César, o en rastrearlo cuando lo encontraran a lo largo de todas sus guerras galas hasta que puso su pie en tierra británica. ref>Charles Webster Leadbeater, Clarividencia, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 139.</ref>

Ver también

Notas

<referencias/> Categoria:Conceptos en la Doctrina Secreta

  1. Vicente Hao Chin, Jr., Las cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett en secuencia cronológica No. 130 (Ciudad Quezón: Theosophical Publishing House, 1993), 433.
  2. Charles Webster Leadbeater, Clarividente, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 69.
  3. Charles Webster Leadbeater, Clarividente, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 119.
  4. Charles Webster Leadbeater, Clarividencia, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 123-124.
  5. Charles Webster Leadbeater, Clarividente, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 118.
  6. Helena Petrovna Blavatsky, El Glosario Teosófico (Krotona, CA: Editorial Teosófica, 1918), 35.
  7. Helena Petrovna Blavatsky, Escritos completos, volumen X (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1988), 361.
  8. Charles Webster Leadbeater, Clairvoyance, (Adyar, Madras: The Theosophical Publishing House, 1986), 124- 125.
  9. Helena Petrovna Blavatsky, Escritos recopilados vol. IX (Wheaton, IL: Theosophical Publishing House, 1974), 400-G.
  10. Geoffrey Farthing, Exploring the Great Beyond
  11. Charles Webster Leadbeater, El plano devachánico, (Adyar, Madrás: The Theosophical Publishing House, 1909), 28.
  12. Charles Webster Leadbeater, Clairvoyance, (Adyar, Madras: The Theosophical Publishing House, 1986), 148-149.
  13. Charles Webster Leadbeater, Clarividente, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 132.
  14. Charles Webster Leadbeater, Clarividencia, (Adyar, Madras: Editorial Teosófica, 1986), 139.